Introducción
La vida por sí misma puede ser difícil y compleja, y puede complicarse aún más por distintos factores, como: problemas con otras personas, escasez de trabajo, falta de oportunidades económicas, problemas con la pareja o la familia, enfermedades, pérdidas, malestares físicos y más.
La terapia cognitiva es un espacio para buscar cómo mejorar uno o varios aspectos de la vida, dentro de aquello que está bajo nuestro control. La terapia cognitiva no implica “hablar por hablar”, o “pagar para que alguien te escuche”; más bien, implica hablar y escuchar para solucionar problemas: para cambiar formas de pensar, sentir y actuar que podrían ser parte de un hábito disfuncional que se lleva arrastrando desde años o incluso décadas.
La terapia no es para todos, pero a muchas personas les ayuda. En lugar de listar razones sobre por qué deberias asistir a terapia, yo propongo lo siguiente: Trata de mirarte a ti mismo como si estuvieras enfrente de un espejo, observate muy bien, se honesto contigo mismo y preguntate: ¿Hay algo en mi vida o en mí mismo que quiera cambiar o mejorar? Y, después, preguntate: ¿Me vendría bien un poco de ayuda?
Si las respuestas son afirmativas, actuemos. Porque es muy fácil dejar las cosas para después.
Sobre mí…
Psicólogo Alejandro Rafael Chávez de Ita.
Años de experiencia como psicoterapeuta en SAVIF (Servicio de Atención a Víctimas de la Violencia Intrafamiliar) y SICAS (Servicio de Intervención en Crisis y Atención al Suicidio) de parte de la Universidad Benemérita Autónoma de Puebla (BUAP), así como en la practica privada y como psicoterapeuta y miembro del departamento clínico en CAPA (Centro de Atención Psicológica Arronte).
Con experiencia atendiendo de manera presencial o remota (en línea) a personas que radican en el estado de Puebla, así como en otros estados y fuera del país, en español y en inglés.

Que es la terapia cognitiva?
La terapia cognitiva puede ser de ayuda para una variedad de síntomas o trastornos, tales como: ansiedad, depresión, manejo de la ira, adicciones, trastornos de personalidad, dificultades de pareja, dependencia emocional, estrés, y más.
Busca que paciente/cliente y terapeuta trabajen como equipo, juntos, para resolver problemas o alcanzar objetivos con los que ambos están de acuerdo. Eso implica que:
-El terapeuta buscará ser colaborativo: propondrá una estructura y una forma de trabajo, siendo flexible de acuerdo a las necesidades del paciente, y no tendrá un rol pasivo que se limite sólo a escuchar. Mostrará interés, empatía y profesionalismo, actuando de manera ética.
-Pero también implica que el paciente no obtendrá buenos resultados si tiene una actitud pasiva. Debido a que la terapia cognitiva generalmente tiene una frecuencia semanal y una duración de una hora aproximadamente, es importante que los pacientes se comprometan a realizar cambios durante el resto de la semana, que lo hablado en sesión tenga un impacto mas allá del consultorio.
En resumen, un aspecto crucial de la terapia cognitiva es que ambos, terapeuta y paciente, funcionen como un equipo. El terapeuta se compromete a realizar una evaluación y un plan de tratamiento adecuado, a actuar con profesionalidad, confidencialidad y ética, y el paciente se compromete a realizar cambios.
“Yo soy lo que he elegido”

Servicios
-Terapia individual (adultos)
-Terapia de pareja
-Terapia en línea
-Terapia presencial en la ciudad
de Puebla México
1 Etapa de evaluación
Es necesario recabar información sobre el paciente, sobre su motivo de consulta y sus objetivos, así como antecedentes relevantes.
Dependiendo de la complejidad del motivo de consulta, ésta etapa puede tomar varias sesiones y es necesaria para diseñar un plan de tratamiento eficiente.
2 Etapa de tratamiento
Durante ésta etapa, se realizan intervenciones terapéuticas, estrategias y técnicas que ayudan a que el paciente cumpla sus objetivos.
3 Etapa de seguimiento
Conforme el paciente va cumpliendo sus objetivos, la frecuencia de las sesiones puede ser menor. Durante ésta etapa, se puede tener una sesión a cada quince días, una vez al mes, o incluso una vez a cada tres meses para dar seguimiento. El objetivo de ésta etapa es terminar el tratamiento minimizando la posibilidad de recaídas